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enrique-del-rivero-landartSenderos del Landart
Charla de Museo, 27 de octubre de 2016

Enrique del Rivero lleva trabajando varios años en un proyecto personal de interpretación de la naturaleza. Andarín vocacional y conocedor como pocos de los más secretos rincones del paisaje burgalés, utiliza la fotografía para obtener los materiales con los que dar forma a sus creaciones artísticas. Su método de trabajo es sencillo y a la vez apasionante. La primera fase consiste en recorrer con insistencia y en repetidas ocasiones, en una búsqueda casi obsesiva del encuadre y la luz ideal, distintos espacios naturales en los que predominan los bosques maduros y los enclaves en los que las rocas desnudas y las tierras descarnadas por la erosión se han enseñoreado del espacio físico. Con esfuerzo, pero sintiendo en la piel toda la intensidad de la naturaleza, extrae con su cámara las imágenes necesarias para sus creaciones. Con el abundante material obtenido y después de un largo período de reflexión, el autor pasa al proceso de tratamiento y composición de las obras fotográficas. Para ello utiliza distintas técnicas y materiales, desde la más clásica fotografía enmarcada hasta los collages y fotomontajes, pasando por las impresiones montadas en maderas envejecidas. El trabajo de Enrique del Rivero, en su mayoría resuelto en blanco y negro, está arraigado tanto en lo contemporáneo como en la tradición clásica. En su obra predominan las pequeñas escenas y los detalles que suelen pasar inadvertidos. La mayoría de las fotografías revelan la complejidad y la profunda abstracción de la naturaleza. El autor muy preocupado por la conservación de los paisajes naturales de la provincia de Burgos, nos muestra una luz de esperanza cuando se tiene cuidado en honrar la tierra.

[El bosque encantado – Diario de Burgos]